El valor promedio del metro cuadrado en las principales zonas urbanas mostró una retracción durante
el último trimestre, en un escenario marcado por la cautela de compradores e inversores ante el
panorama político y económico.
Desarrolladoras consultadas coinciden en que las operaciones se sostienen principalmente en el
segmento de reposición, mientras que los proyectos de inversión pura muestran una demanda más
moderada que en períodos anteriores.
Pese al ajuste de precios, el sector continúa considerando al ladrillo como un refugio de valor frente
a la volatilidad cambiaria, aunque con plazos de decisión más largos por parte de los compradores.